lunes, 19 de octubre de 2026

Un paseo por el campillo

La Laguna del Campillo, en Rivas-Vaciamadrid, es un buen entorno para la fotografía de aves. Esta laguna, de origen artificial, alberga un gran número y variedad de especies. Ya la visitamos hace unos meses debido a su relativa cercanía a la ciudad donde vivo. En esta ocasión, he vuelto con mi hermano (e impresionante fotógrafo de naturaleza), Pr0tan, para intentar obtener alguna captura interesante. 
 
El protagonista del día ha sido, sin duda, el cormorán grande (Phalacrocorax carbo).
 




 
Esta majestuosa ave estuvo muy presente en nuestro paseo. A veces en solitario y otras reunida en grupos, alternaban entre hacer vuelos rasantes sobre la laguna, nadar detrás de alguna presa y secarse al sol sobre sus perchas.
 
La siguiente en la lista es la garza real europea (Ardea cinerea). 
 


 
Sobre todo se las veía a primera hora, al filo del amanecer, haciendo vuelos rasantes sobre el agua.
 
Y ahora tenemos a alguien nuevo en este blog, la garza blanca (Ardea alba).
 



 
Entre sus movimientos delicados y elegantes, y su plumaje blanco, a veces daba la impresión de estar contemplando a una suerte de espíritu del bosque.
 
Quizás una de las aves más populares sea el cisne vulgar (Cygnus olor).
 


 
Ave de cuento, nos sorprendió sobre todo con su carrera sobre el agua, como muestra la última foto. Pateaba como corriendo sobre la superficie líquida a la vez que se ayudaba de sus alas lo justo para no hundirse, y cruzó media laguna como si estuviese participando en una carrera.
  
No podemos olvidar a alguien que tuvo mucho protagonismo la última vez que vine aquí, el ganso del Nilo (Alopochen aegyptiaca).



Y es que, allá por mediados de mayo, estos dos tortolitos estaban muy centrados en crear una familia. Tanto, que no pareció importarles mucho que les hiciese toda una sesión de fotos desde bastante cerca. En esta ocasión, y con las orillas del lago más llenas de gente animada por el buen tiempo, se mostraron más prudentes y sólo les pude fotografiar de lejos.
 
El siguiente tiene nombre que parece sacado de un hechizo de Harry Potter, el somormujo lavanco (Podiceps cristatus).
 

 
Perdón por el chiste malo, que sólo refleja mi ignorancia, pero nunca había oído hablar de este amiguito y su nombre se me antoja curioso. Curiosa es también su manía de zambullirse, aunque no es el único que lo hace: los cormoranes y fochas con quienes comparte hábitat le acompañan también en esa práctica.
 
Y por último, dejamos a las aves a un lado para meternos en el mundo de los reptiles. El galápago de Cumberland (Trachemys scripta troostii) es una especie invasora que proviene de las mascotas abandonadas en este entorno.
 

 
Lo dicho: un sitio interesante para salir con la cámara, no descarto volver de nuevo.

sábado, 29 de agosto de 2026

Un paseo por Alcalá

Ayer me di un paseito por Alcalá con la cámara en mano, a ver si cazaba (fotográficamente hablando) a algún pajarillo. Esto es lo que vi en la ribera del Henares.
 
Empecemos por el que entiendo que no será una sorpresa para nadie: los patitos. En concreto, el ánade real (Anas platyrhynchos) es un habitante muy habitual en las aguas del Henares, y está muy habituado al ser humano, por lo que suele ser muy fácil de fotografiar a corta distancia.
 



 
Por el color, sabemos que el primero es un macho (mudando el plumaje tras la temporada nupcial al final del verano), mientras que las otras dos son hembras.
 
Este era un objetivo muy fácil de conseguir. Me volvía ya algo decepcionado a casa, pensando en encontrar especies más grandes e interesantes, cuando empecé a reparar precisamente en las más pequeñas.
 
Lo primero que me topé en mi camino fue un mosquitero musical (Phylloscopus trochilus).
 

 
Literalmente estaba allí, al borde del camino, subido a su ramita, casi como posando. Según me acercaba a él, se desplazaba volando a otra ramita similar un poco más adelante, y así seguimos con este juego unas cuantas iteraciones. Desgraciadamente, no me fijé en su canto, que por lo visto debe ser bastante característico. Hasta ahora nunca he prestado demasiada atención a los sonidos del campo y tengo muy mal oído para identificar especies a través de sus cantos, salvo algunas excepciones muy evidentes.
 
Son aves que están de paso por España en sus rutas migratorias. En concreto, a finales de agosto, muchos de ellos hacen parada aquí antes de continuar su camino hacia el continente africano. 
 
Lo siguiente que vi fue un papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca).
 


 
Al igual que en el caso anterior, es la primera vez que vemos a este colega en el blog, y al igual que en el caso anterior, también es posible que sea por su naturaleza migratoria, ya que desde mediados de agosto hasta octubre, emprende su viaje hacia África, lo que permite verle por estas zonas.
 
A continuación, vamos a desvelar un mito muy común, o mejor dicho, al mito común (Aegithalos caudatus).
 



 
Este pájaro me parece muy gracioso: regordete, esponjoso y con una cola algo desproporcionada. Es otro estreno en este blog.
 
Para cerrar como inicié, vamos con otro viejo conocido, el gorrión común (Passer domesticus).
 

 
Este último ya no lo fotografié en la ribera del Henares, sino más en el centro de Alcalá.
 
Con esto concluimos el paseo de hoy. Más, ¡pronto!

lunes, 3 de agosto de 2026

A vista de buitre

El Parque Natural de las Hoces del Río Duratón es un lugar mágico para los buitres leonados (Gyps fulvus), ya que alberga una de las más importantes colonias de estas aves a nivel europeo. Desde la adquisición de mi nuevo teleobjetivo de 600mm, este era un destino que estaba subrayado en mi lista de cosas pendientes de repetir. He esperado hasta agosto ya que en los meses anteriores se puede interferir en la cría (y el parque presenta restricciones especiales para protegerlos).
 
Me alié con el gran fotógrafo @Pr0tan_0pia y llegamos algo antes de las 10:00 a las inmediaciones de la Ermita de San Frutos. Tras un tiempo dando vueltas por allí, con mucho calor, los vimos algo de lejos e igual de desesperados como nosotros, que hasta saltaban al río para darse un baño.
 
 
Los alrededores de la ermita producen muchos encuentros casuales, pero suelen estar a bastante distancia y no siempre con la mejor luz, por lo que nos fuimos a mi risco fetiche, desde donde ya los he visto alguna vez. Desde allí, se forman nubes de ellos que pasan muy cerca tuya, pudiéndolos fotografiar a diferentes alturas relativas.
 












 
La verdad es que no sé si los buitres siempre están allí más activos, o si depende de la hora. En concreto, mis mejores fotos del día fueron tomadas en el risco entre las 12:00 y las 13:00.
 
No llevamos agua suficiente, y eso y el calor marcaron nuestra hora de regreso, pero es una ubicación que bien merecería dedicarle mucho más tiempo. Sin duda, volveré.