lunes, 3 de agosto de 2020

Breve paseo siguiendo el río

Hoy he empezado mis vacaciones y, ante las poco optimistas perspectivas en relación con el COVID, he decidido cambiar los habituales destinos vacacionales por un seguro paseo local. Me he cogido el equipo para macrofotografía, una mascarilla y me he puesto a seguir una valla de madera junto al Río Henares, santuario para miles de bichejos que pasean igualmente por allí cada mañana.

Y es que, centrarse en un mundo diminuto y ajeno a la vorágine del día a día de nuestras vidas es una de las mejores formas de desconectar.

Puede que por no madrugar lo suficiente, o quizás por falta de hábito, me he encontrado esta vez con menos diversidad que en anteriores ocasiones. Aún así, quería compartir con vosotros unas cuantas nuevas fotos de algunos viejos conocidos de este blog.



Efectivamente, esta pequeña mosca es una de las más típicas que aparecen cuando paseamos por el río. Destaca el vivo color de su halterio al interactuar con el flash de la cámara.

Otra vieja conocida es la hormiga Crematogaster Scutellaris, con su característica cabeza roja y cuerpo negro.


También hizo acto de presencia mosca Thereva spiloptera.


Ésta se mostró muy colaborativa, quedándose bastante inmóvil durante la sesión de fotos. No se puede decir lo mismo de la siguiente, la mosca verde de la botella (Lucilia sericat), quien no nos mostró precisamente su mejor lado.


Por último, la gran mosca azul (Calliphora vomitoria). La pillamos disfrutando de un gran manjar.



Y esto es todo por hoy, moscas y hormigas. Espero encontrar más variedad en mi próxima salida y compartirla con vosotros pronto en este blog.

viernes, 3 de julio de 2020

Descampado al desnudo

Vale, sé que uno no puede desaparecer durante un año y volver con un refrito de lo que ha ido poniendo en Twitter... pero eso es precisamente lo que voy a hacer hoy, adornándolo con un poco de contexto.

Total, seguro que no ha pasado nada importante durante este último año... ¿Cómo?, ¿una pandemia? Pues sí, amigos. Para los que nos leáis desde un futuro lejano, a principios de 2020 empezó lo que sería la Pandemia del COVID-19 y que llevó a confinar a la población durante un tiempo en sus casas, pudiendo salir sólo para cosas muy concretas (entre las que no estaba el darse paseos por el campo y fotografiar animalillos).

Durante este confinamiento he estado pendiente de mi auténtica "ventana salvaje" y es que una de mis ventanas da al parque Los Cerros de Alcalá y, a veces, con paciencia, buena vista y un teleobjetivo, se puede ver algo de fauna (por ejemplo). Sin embargo, no ha sido el caso.

Ha tenido que finalizar el confinamiento para darme cuenta en mis salidas por el campo de que el terreno donde yo esperaba vez algo tenía vegetación de más un metro de altura. Recientemente, para mi regocijo, han cortado esas hierbas quedando de nuevo expuesto cualquier posible morador y no tardaron en aparecer los jabalíes (Sus scrofa).



A los pequeños jabatos se les ven incluso las rallas del pelaje. Hay que echarle un poco de imaginación - pido disculpas por la calidad de las imágenes - pero os recuerdo que son fotos sacadas con un teleobjetivo desde la ventana de mi casa en la ciudad.

Tengo incluso un pequeño vídeo, aunque por su nitidez no sé si sería más fácil convenceros de que son jabalíes o Nessie.


Unos días más tarde, se unieron a la fiesta los corzos (Capreolus capreolus).



Naturaleza sin salir de casa, desde La Ventana Salvaje.

sábado, 13 de julio de 2019

Mosquetero por el barrio

Ah!, no!, que "mosquetero" viene de "mosquete", y no de "mosca"... ¿o no es así? Pues parece ser - según esta página - que la mosca, ese molesto díptero, dio su nombre algunas rapaces, como gavilanes y cernícalos, en su forma diminutiva del italiano "moschetto". Esto fue debido al moteado del plumaje de estas aves, que se asimilaba a un montón de moscas sobre ellos. Más tarde, las armas de fuego tomaron sus nombres de estas aves (supongo que por la caza y lo de abatir objetivos al vuelo, en este caso, el vuelo de la bala), y aquellos que las empuñaban se llamaron mosqueteros, por lo que a lo mejor sí es todo es culpa de las moscas.


Pero me temo que me he salido un poco del tema. Sólo quería contaros que he dado una breve vuelta por el barrio con el equipo de macrofotografía, y os traigo algunos dípteros.

Una de las moscas más fáciles de encontrar en las cercanías del Río Henares a su paso por Alcalá de Henares, es la mosca de las flores (Anthomyia pluvialis).





Este díptero moteado cual guepardo es bastante común, y no demasiado asustadizo, por lo que es relativamente sencillo fotografiarlo.

También son comunes moscardones como la mosca azul (Calliphora vomitoria). De mucho mayor tamaño, pero en menor número, nos honran con su presencia durante el paseo.




Podemos observar un par de cosas: lo suculento que parece su festín, y que en su lomo tienen un polvillo (¿polen?). Se dice que estos insectos transmiten multitud de enfermedades, por lo que mejor no cogerles demasiado cariño.

También he podido mal-fotografiar lo que creo que es una mosca verde de la botella (Lucilia sericat).


Llama la atención su color metálico, al igual que en nuestro siguiente invitado medio traslúcido, medio cromado.


No he podido identificarlo, pero me inclino a que es algo en fase de desarrollo, y no un bicho adulto completamente formado. Se le ve un lomo como el de los asílidos, una cola (con un doble latiguillo al final), unas patas, pero su cabeza es difícil de diferenciar y no se le aprecian alas. A simple vista, era bastante difícil de ver debido a su color y a su pequeño tamaño.

Y yo creo que debería dejarlo ya aquí... por si las moscas. Espero volver pornto con más fotos e historias.