Sin complicarme mucho, he seguido la misma idea de hace unas semanas y me he tirado por lo fácil: ir al río a fotografiar patos. Así que, sin más, os dejo con algunas fotos de ánade real (Anas platyrhynchos).
Y un vídeo para que los veáis un poco en movimiento.
Como bonus track os dejo también una de un gorrión común (Passer domesticus).
A ver si las próximas semanas puedo dar un uso más interesante al nuevo equipo.
El viernes pasado saqué un ratito libre y decidí bajarme a un parque con el nuevo objetivo a ver qué sacaba. ¿Y qué se ve en un típico parque complutense (al igual que en muchos otros de España)? Pues sí, evidentemente, la paloma torcaz (Columba palumbus) es bastante común.
Pero también es frecuente el mirlo común (Turdus merula), más negros los machos y más claritas las hembras.
Y como no, el gorrión común (Passer domesticus). Aunque dicen que su población ha descendido mucho, aún está en el estado de conservación de "preocupación menor" y se siguen viendo fácilmente en Alcalá.
Nuestra siguiente invitada se está haciendo cada vez más habitual en los parques, y es la cotorra argentina (Myiopsitta monachus).
Mucho hace que no escribo por aquí. Desde la última entrada, me he mudado más lejos del campo, guiado por las ataduras de la ciudad y los compromisos laborales del mundo moderno. Si antes ya salía poco a la caza de bichejos con la cámara, me temo la la cosa no pinta mejor ahora.
Si pensabais que La Ventana Salvaje había sido tapiada, os diré que estabais equivocados. Es cierto que últimamente abrimos poco para ventilar con nuevos posts, pero esta ventana al mundo natural es mi peculiar cuaderno de campo, y siempre estará abierta para aquel que quiera mirar por ella.
Supongo que el problema ha sido la especialización: con la adquisición del equipo para macrofotografía el blog terminó volviéndose casi un monográfico sobre esta disciplina. De la misma manera, cuando empecé a tener problemas con este equipo (sobre todo con los tubos de extensión), la actividad del blog decayó.
Sería interesante recordar que la primera entrada, allá por noviembre de 2010, trataba sobre unas cigüeñas y fue realizada con uno de los teleobjetivos más básicos del mercado: el TAMRON 70-300mm, el primer "tele" para muchos aficionados que quieren empezar a ampliar su equipo. Durante mucho tiempo este objetivo fue la estrella de mi arsenal en lo que a fotografía de fauna se refiere, ya que servía tanto para macrofotografía como para fotografiar animales de mayor tamaño que estuvieran a cierta distancia y, en especial, para pájaros. Pues bien, hoy he salido armado con el mismo objetivo y mi móvil, a dar una vueltecilla por las cercanías de mi casa.
No vuelvo con una gran captura, sino con una simple paloma torcaz (Columba palumbus) que vigilaba el camino a una distancia prudencial.
Dos representantes del gorrión común (Passer domesticus), si no me equivoco, una hembra y un macho, que se perseguían el uno al otro.
Y también ha hecho acto de presencia la garcilla bueyera (Bubulcus ibis), que asustadiza se desplazaba en grupo a lo largo del Río Henares.
Y de vuelta a casa, que en Madrid estamos en plena ola de calor. Por el camino también he visto lagartijas, mirlos, urracas, abejorros enormes, escarabajos y otros insectos de los cuales no traigo fotos. Mención especial a las arañas lobo, que estaban bastante activas en el puente de madera de La Isla y El Val.
Sin embargo, casi más interesante es lo que he conseguido con el móvil. Recientemente he adquirido un Samsung Galaxy Note 9 y quería probar su maravillosa cámara súper lenta de 960 fotogramas por segundo. Para ponérselo aún un poco más difícil, como sujeto de pruebas he utilizado mariposas y moscas (de vuelta al increíble mundo de la macrofotografía, pero en este caso, con móvil). El resultado es el vídeo que tenéis a continuación.
Volviendo a la función de "cuaderno de campo", quería dejar anotado que no he visto tanto pájaro como esperaba, ya que de hecho mi intención inicial era encontrar milanos en el vertedero, como otros años. Sin embargo, los cielos hoy estaban bastante yermos. Quizás sea por la hora: revisando anteriores salidas, mis fotos de milanos fueron normalmente tomadas entre las 11:00 y las 14:00, y en este caso, a las 11:00 ya estaba de vuelta debido al calor.
También es indudable que el vertedero ha sufrido cambios en los últimos años. Un vertedero que debió haberse cerrado a finales del año pasado o principios de éste, y cuya capacidad está siendo sobrepasada sin ninguna alternativa clara a la vista. Esto está causando cada vez más fuertes olores, gases que dicen nocivos tanto para el hombre como para la fauna.
Sin duda el vertedero ha sido un triste "oasis" para algunos animales, que se han visto atraídos por la posibilidad de encontrar comida entre los deshechos urbanos, aunque en muchos casos lo que encontraron fue enfermedad y muerte (como en el conocido caso de las cigüeñas y las gomas elásticas).
Termino la entrada con un vídeo que ya os traje hace 7 años sobre el particular ecosistema que se ha formado en este vertedero.
Los dípteros (Diptera, gr. "dos alas") son un orden de insectos neópteros caracterizados porque sus alas posteriores se han reducido a halterios, es decir, que poseen sólo dos alas membranosas y no cuatro como el resto de los insectos; su nombre científico proviene de esta característica. El segundo par de alas, está transformado en balancines o halterios que funcionan como giróscopos, usados para controlar la dirección durante el vuelo.
Este orden incluye animales tan conocidos como las moscas, mosquitos y los tábanos y muchos otros menos familiares. Se han descrito 150.000 especies.
Los dípteros son unos viejos conocidos de esta página. Desde que empecé con la macrofotografía descubrí que las vallas de madera cerca de sitios naturales (como las que tenemos aquí por todo el Río Henares) son auténticos "photocalls" para la Jet Set bichera. Es relativamente fácil colocar un trípode a la altura de la valla y acercarse poco a poco, con cuidado, hasta obtener la esperada foto del díptero.
Desde que cambié de equipo fotográfico, obligándome el actual a acercarme bastante más que con el antiguo, fotografiar a estos esquivos bichos se ha vuelto más complicado. Pese a ello, con un poco de perseverancia, encontramos a alguno menos asustadizo que posa con gusto para nosotros.
Por último, en esta última excursión nos encontramos con un gorrión común (Passer domesticus) aparentemente enfermo. Tenía los ojos cerrados y no intentaba huir al acercarnos a él.
Fotografía tomada con el móvil
Al llevar un equipo más orientado a insectos de menor tamaño, las fotos que pude tomarse fueron bastante más de cerca de lo que sería lo habitual en estos casos.
Se puede ver la curiosa textura de sus plumas.
Y hasta aquí la entrada de hoy. Más, próximamente.