Últimamente vuelvo a tener este blog un poco abandonado, lo que no significa que no está fotografiando animales, al contrario: con el nuevo equipo estoy bastante volcado en la fotografía de aves. Os recomiendo, mientras tanto, visitar mi Instagram, donde me resulta más cómodo hacer publicaciones rápidas.
He decidido hacer esta entrada con una selección de fotos que he realizado por el centro de Alcalá de Henares (por tanto, en ámbito urbano), en varios días entre finales de mayo y finales de julio.
Comentar algo con lo que me encontré en mi última salida de finales de julio (o mejor dicho, con lo que no me encontré), y que me preocupa: la última vez que salí con la cámara por el centro de Alcalá me topé con una total ausencia de cigüeñas. Aunque en tiempos pasados las cigüeñas eran conocidas por migrar en invierno a África, desde hace mucho, ya permanecen aquí durante todo el año, y más aún en los meses de calor. No creo que se deba ni a la falta de comida (entre el cierre del vertedero y los problemas con los comederos), las enfermedades, u otras causas que tampoco ayudan, ya que mi observación ha sido repentina de un día para otro. Quizás, como decía una amiga mía, tenga más que ver con algo puntual, como el humo que invadió nuestros cielos arrastrado por el viento tras los últimos incendios y empobreciendo la calidad del aire. A los días, he vuelto a ver alguna, pero me preocupa lo delicada que parece ser su permanencia en la que siempre fue su ciudad.
No te pierdas la próxima entrada, que será algo más salvaje.
Hace unos meses me comentó pr0tan_0pia, aficionado de gran talento a la fotografía de naturaleza salvaje, que había podido fotografiar a un búho real (bubo bubo) en la naturaleza en Alcalá y me moría de envidia. Pues parece que hoy son aún más fáciles de encontrar que entonces, y es que donde antes sólo se veía uno, ahora se ven algunos individuos más, incluyendo algunos juveniles.
Están en los cortados del Río Henares, tomando el sol por las trades. Tan absorto me quedé mirándolos, que casi me pierdo a un corzocomún (Capreolus capreolus) que pastaba tranquilamente muy cerca de ellos.
Si bien es verdad que creo que últimamente es más fácil encontrárselos de cerca, el nuevo equipo me ha ayudado a sacarlo algo mejor que otras veces.
El viernes pasado saqué un ratito libre y decidí bajarme a un parque con el nuevo objetivo a ver qué sacaba. ¿Y qué se ve en un típico parque complutense (al igual que en muchos otros de España)? Pues sí, evidentemente, la paloma torcaz (Columba palumbus) es bastante común.
Pero también es frecuente el mirlo común (Turdus merula), más negros los machos y más claritas las hembras.
Y como no, el gorrión común (Passer domesticus). Aunque dicen que su población ha descendido mucho, aún está en el estado de conservación de "preocupación menor" y se siguen viendo fácilmente en Alcalá.
Nuestra siguiente invitada se está haciendo cada vez más habitual en los parques, y es la cotorra argentina (Myiopsitta monachus).
Siguiendo con las pruebas del nuevo NIKKOR Z 180-600mm f/5.6-6.3 VR, el pasado domingo hice una salida muy rápida por las calles del centro de Alcalá de Henares para ver qué pillaba. Las palomas no son mis animales favoritos (y menos aún después de volver de fotografiar a los majestuosos buitres), pero creo que han salido algunos retratos suyos interesantes. Tenemos tanto a la paloma bravía (Columba livia):
Ambas campan por sus anchas en el centro, picoteando cualquier cosa que pueda caer en el suelo.
Y cómo no, en el centro de Alcalá, la cigüeña blanca (Ciconia ciconia) es la auténtica reina.
En casi todos los tejados de los edificios históricos tienen sus nidos y, a poco que esperes, puedes verlas en vuelo.
A parte de eso, pude ver al mirlo común (Turdus merula), muy típicos también en los parques.
No es mi mejor foto de uno de ellos. La verdad es que para mirlos o palomas, que a veces es fácil pillarles cerca, utilizar el nuevo objetivo es matar moscas a cañonazos.
Y cierro con la cotorra argentina (Myiopsitta monachus), especie muy popular como animal de compañía que ha llegado a colonizar espacios en las ciudades debido a sus escapadas o liberaciones intencionadas.
Igualmente, tengo fotos mucho mejores de cotorras con el equipo antiguo. Esta entrada era sólo una prueba más del potencial del nuevo equipo. Iré afinando la técnica para intentar traeros aquí un trocito de vida natural lo más cerca posible.
Mucho hace que no escribo por aquí. Desde la última entrada, me he mudado más lejos del campo, guiado por las ataduras de la ciudad y los compromisos laborales del mundo moderno. Si antes ya salía poco a la caza de bichejos con la cámara, me temo la la cosa no pinta mejor ahora.
Las gaviotas sombrías (Larus fuscus) invaden el vertedero de Alcalá de Henares cada invierno. Forman una bandada que más se asimila a un enjambre por el número de integrantes y por su dinámica de vuelo.
Es impresionante estar en el centro de su vuelo en grupo. Creo que no hay palabras ni imágenes que puedan transmitir esa sensación: miles y miles de aves girando en torno tuya, graznando, puede llegar incluso a intimidar a algún aficionado al cine de Hitchcock. Os dejo un vídeo para que os hagáis una idea aproximada del caos que puede ser aquello, que sin embargo parece ordenarse según se coordinan unas con otras en su vuelo.
A las gaviotas del vertedero se las suele ver frecuentemente junto con otra especie: la garcilla bueyera (Bubulcus ibis). Estas bellas aves blancas vuelan pausadamente sobre el vertedero y sobre el próximo Cementerio Jardín, cual blancas almas liberadas de sus ligaduras terrenales.
A continuación, un ave que siempre parece tomarme el pelo. Cuando no llevo una cámara encima, se posa casi a mi lado, pero cuando voy preparado, huye como si portara una escopeta de caza. Se trata de la abubilla (Upupa epops), un ave preciosa con una triste fama en relación a su horrible olor, aunque yo nunca he podido apreciarlo de primera mano.
Como comento, desgraciadamente no dispongo de muchas fotos en mi archivo de esta fantástica ave, pese a poder verse con cierta frecuencia en los parques como La Isla y El Val, de Alcalá.
En nuestros parques también es bastante común el mirlo (Turdus merula), hoy también os traigo algunos.
Éstas han sido encontradas sobrevolando el vertedero, junto con gaviotas y grajillas.
El rey del vertedero es el milano real (Milvus milvus). Majestuosa rapaz que domina los cielos de Los Cerros de Alcalá.
A mi parecer, creo que son más frecuentes en verano, pero hoy había unos cuantos volando en círculos. Sin embargo, nada que ver como lo que pudimos ver en algún agosto anterior.
Y hasta aquí los pajaritos por hoy. Más, próximamente.