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lunes, 18 de julio de 2011

Macrofotografía entre cerros

Hoy me he lanzado a la "caza" de animales por el Parque de los Cerros de Alcalá, que hacía tiempo que no lo pisaba con estos fines (ver la ruta exacta que seguí pinchando aquí). Desistiendo un poco de los animales más grandes (los cuales siempre salen cuando no llevas la cámara encima), me he centrado un poco más en los insectos, que esos siempre están por todas partes. Además, ayer estuve viendo el apartado sobre "macro" del ciclo de conferencias "Un año de fotografía" que os he recomendado en repetidas ocasiones en todos mis blogs :p.

Pese a que la sesión de hoy se ha caracterizado principalmente por el "macro", los primeros que me han dado la bienvenida nada más llegar han sido los conejos (conejo europeo - Oryctolagus cuniculus). Esta vez, provisto de un buen trípode, he conseguido alguna imagen algo más nítida que en la última ocasión.

ISO 100, F/7.1, 1/15 s, 300mm

ISO 100, F/7.1, 1/25 s, 300mm

ISO 100, F/7.1, 1/30 s, 300mm

ISO 100, F/13, 1/80 s, 300mm

Como comenté en la entrada anterior, me da la impresión de que últimamente hay más conejos por la zona. Si bien es verdad que por el Parque de los Cerros siempre ha habido muchos, ahora se empiezan a ver además por la margen derecha del río Henares (el lado que da a la ciudad), lo que es más inusual.

Sin duda alguna, las protagonistas de la sesión de hoy han sido las abejas (antófilos). La identificación de estos bichejos me resulta tremendamente difícil, por lo que pido disculpas por adelantado y, como siempre, os animo a que me ayudéis con la identificación en los comentarios de esta entrada. Yo diría que la mayoría de las abejas que he fotografiado hoy pertenecen a la especie Lasioglossum leucozonium. Al menos, comparten rangos similares con el género Lasioglossum.

ISO 200, F/13, 1/125 s, 300mm

ISO 200, F/13, 1/125 s, 300mm

ISO 200, F/13, 1/160 s, 300mm

ISO 400, F/13, 1/320 s, 300mm

ISO 400, F/13, 1/320 s, 300mm

ISO 400, F/13, 1/320 s, 300mm

ISO 200, F/13, 1/200 s, 300mm (con flash)

ISO 200, F/13, 1/200 s, 300mm (con flash)

ISO 200, F/16, 1/160 s, 300mm (con flash)

Pero no han sido las únicas abejas que he fotografiado esta mañana: también traigo fotos de una algo más grande y robusta, con ojos claros, que creo que podría ser una Melissodes communis.

ISO 400, F/13, 1/320 s, 300mm

Y aún queda un bicho parecido más: quizás un Aulacus striatus? Parece ser de la familia Aulacidae.

ISO 800, F/14, 1/320 s, 300mm

ISO 800, F/14, 1/320 s, 300mm

ISO 800, F/14, 1/320 s, 300mm

ISO 800, F/14, 1/320 s, 300mm

Dejamos los himenópteros para mostraros un par de lo que parecen ser chinches rayadas (Graphosoma lineatum) durante la cópula.

ISO 200, F/13, 1/80 s, 300mm

También traigo fotos de una libélula hembra como la de la entrada anterior (un dardo rojo veteado - Sympetrum fonscolombii), que últimamente parece perseguirme :).

ISO 200, F/13, 1/100 s, 300mm

ISO 100, F/13, 1/160 s, 300mm (con flash)

ISO 200, F/13, 1/200 s, 300mm (con flash)

Por último, lo que podría ser un escarabajo de ocho puntos (Trichodes octopunctatus).

ISO 400, F/13, 1/400 s, 300mm

Y hasta aquí los bichejos que me he encontrado hoy :)! Perdonad los más que posibles errores en la clasificación de los animales que aparecen en esta entrada :s. Ya sabéis que cualquier ayuda en la identificación es bien recibida :)!

sábado, 18 de junio de 2016

El hombre que susurraba a las abejas

Hoy me he pasado media mañana persiguiendo abejas (Lasioglossum leucozonium) sin demasiada suerte. En a penas tres metros de valla cubierta por un arbusto que parecía llamarles la atención, vistosas abejas, algunas más grandes, otras más pequeñas, algunas con ojos negros, otras con coloridos tonos, descansaban de su frenética labor tomando aliento durante breves intervalos de tiempo. Para añadirle emoción, el flash, la conexión objetivo-cámara, o una combinación de ambas ha estado fallando durante toda la sesión, con lo que muchas buenas tomas en potencia se han perdido.



Lo cierto es que ha sido difícil: sin contar los fallos de la cámara, estos bichejos no se estaban quietos más de un segundo por lo general, siendo raro aquel que me daba el tiempo necesario como para fotografiarle. El primero de ellos está fotografiado con prisas desde lejos. El segundo, está amedrantado por una nube (hoy he visto varias abejas y moscas que, con las nubes, agachaban la cabeza y se quedaban quietas). Abajo, algunas de las tomas fallidas que se han quedado fuera.


Al fallar el flash han quedado sub/sobre-expuestas, y al intentar arreglarlas se han perdido los colores originales y el ruido generado hace que no merezca la pena mostrarlas a mayor tamaño que como las muestro sobre estas líneas.

En lo que a dípteros se refiere, mi primer hallazgo de esta mañana ha sido una diminuta mosca soldado (Hedriodiscus pulcher).


También me he encontrado a la siguiente mosca, que no he sido capaz de identificar.

ACTUALIZACIÓN: Gracias a Biodiversidad Virtual, ahora sabemos que la mosca de abajo pertenece a la familia Therevidae.




Parecida a otras moscas de la zona, algo más grande, aunque no más que un moscardón, y de colores pardos, incluyendo en esto a sus alas, las cuales además presentaban un veteado negro.

Yendo al otro extremo, de pequeño tamaño tenemos a la mosca de patas largas (Dolichopodidae), quizás una Aphrosylus.


Con esta pequeña mosca de ojos saltones y rostro casi alienígena, cerramos la entrada de hoy. ¡Os traeré más fotos pornto!

sábado, 11 de junio de 2016

La invasión de los zigópteros

Mañana de calor en Alcalá de Henares, y nuestro paseillo nos depara interesantes invitados a lo largo del curso del río. Destacan por su abundancia los patiblancos (Platycnemis latipes), del suborden de los caballitos del diablo (zigópteros). Abrimos con sus desorbitados ojos este post.





Su nombre viene una una leyenda cántabra, en la que unos diablos montaban una versión gigante de estos seres, que en realidad eran almas atormentadas de humanos que cometieron algún pecado en vida. Hoy en día podemos verles con su peculiar vuelo a trompicones invadiendo las zonas cercanas a los ríos.

Al igual que la semana pasada, unas flores azules, con polen en forma de bolitas blancas, atraían de manera frenética a las abejas (Lasioglossum leucozonium).




De movimientos rápidos, es difícil pillarlas al no permanecer demasiado tiempo en la misma flor

Las mariposas no son mi fuerte: suelen ser bastante esquivas, y con el equipo que tengo actualmente, es necesario que me acerque extremadamente al insecto para fotografiarlo, lo que suele provocar que éste salga huyendo, sobre todo si tiene alas. Pese a ello, hoy os traigo una que estaba bastante tranquilita.


Mi experiencia dice que para identificarla bien hay que sacarla una foto desde más lejos, para ver el patrón de colores de sus alas. Sin embargo, en este caso sólo tenemos su retrato en primer plano. Por los colores me aventuraría a decir que se trata de una mariposa nacarada (Argynnis paphia), pero sin ver el patrón de sus alas, no estoy seguro de ello. Creo que podría tratarse de una Colias croceus, como bien apunta mi buena amiga Jedena.



Este insecto de gran tamaño es también bastante común en esta zona del río.

Pasaremos a unos grandes conocidos: los dípteros. Dentro de estos, hay una familia con aspecto similar a algunos himenópteros: se trata de los sírfidos.




Como la semana pasada, es fácil seguir encontrando a la mosca de las flores (Anthomyia pluvialis).







Una peculiar mosca de ojos mitad rojos, mitad negros, se hace hueco entre las anteriores conocidas. Aún no me ha sido posible identificarla.


Y cerramos la entrada con un tenebriónido, el Scaurus punctatus.


Este simpático coleóptero jugaba a hacerse el muerto como mecanismo de defensa. Ante un ataque, se ponía panza arriba y se queda inmóvil. Un tiempo después, cuando se sintiera seguro, se tambaleaba torpemente para volver a su posición normal y seguir su camino.

Y hasta aquí la entrada de hoy. Más, ¡muy pronto!