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lunes, 13 de abril de 2026

Buitres entre peñas (x2)

¡Tengo grandes noticias para este blog! Si bien he usado muy diverso equipo fotográfico para documentar visualmente este cuaderno de campo a lo largo del tiempo, no cabe duda que durante 16 años (se dice pronto) uno de los pilares fundamentales sobre el que se sustentaban estas entradas era mi viejo TAMRON AF 70-300mm f/4-5,6 Di LD Macro 1:2. Eso acaba de cambiar con la adquisición de mi nuevo NIKKOR Z 180-600mm f/5.6-6.3 VR. Este objetivo, si bien aún queda lejos de los más profesionales, permitirá un acercamiento y nitidez nunca experimentada por mi previamente.
 
Pero dejemos el apartado fotográfico para AsPh Blog y centrémonos en lo natural. Para probarlo, me he ido a la ubicación de mi entrada anterior a fotografiar la pequeña colonia de buitres leonados (Gyps fulvus) que viven en el Embalse de Entrepeñas. La última vez los visitamos en diciembre. Esta vez nos encontramos algo muy distinto: parejas incubando huevos junto con otras cuidando ya polluelos de cierto tamaño. Según he leído (corregidme en comentarios si fuera necesario), estos animales ponen un único huevo al rededor de febrero, que incuban durante un periodo de unos dos meses, lo que cuadra con ver ahora, en abril, polluelos y huevos (que supongo que estarán a punto de eclosionar).
 











 
Como podéis ver en las fotos, en comparación con las de la última vez hemos ganado bastante en cuanto a lo que se refiere a poder verlos desde más cerca, si bien es verdad que en esta ocasión estaban aún mucho más inactivos, dando a penas oportunidades de verles en vuelo. Tengo que reconocer que sé muy poco de estos bichos que, por otra parte, tanto me fascinan. A mi parecer, estaban demasiado apáticos, no se les veía buscar comida y las crías parecían estar muy débiles, pero no sé si es una percepción desde los ojos de quien no conoce las costumbres de estas majestuosas aves.
 
Comparto con vosotros una reflexión más de tipo ético: en ciertos lugares, en época de cría, se cierran los pasos para no interferir en esta. Si bien nosotros no llegamos a pasar por la misma zona de cría (ya que son acantilados inaccesibles) me queda la duda de si nuestra presencia (relativamente cercana) ha podido alterarles de alguna manera. Esta colonia está muy cerca de una zona humana, por lo que quiero pensar que están acostumbrados y se sienten a salvo en sus acantilados inexpugnables, pero también es cierto que conductualmente me parecen muy distintos a los que veo, por ejemplo, en Las Hoces del Río Duratón (donde me gustaría volver en breve con el nuevo equipo). Me pregunto si la cercanía del hombre les afecta negativamente.
 
Ese mismo día también vimos al cuervo común (Corvus corax). En concreto, a una pareja que se dio unas cuantas vueltas a nuestro lado, como brindándonos adrede la oportunidad de fotografiarlos.
 



 
En este caso también podéis comparar con anteriores apariciones en este blog y veréis que la calidad de las imágenes de ahora es muy superior (sobre todo, si pincháis sobre ellas para verlas en grande). 
 
Así que muy contento con el nuevo equipo fotográfico en esta primerísima prueba de campo. Estoy seguro que reactivará este blog con imágenes mucho más cercanas y nítidas que nos permitirán disfrutar de la naturaleza bien de cerca.

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Buitres entre peñas

Seguimos con los buitres leonados (Gyps fulvus) y es que el otro día estuve en Entrepeñas y descubrí de forma casual una colonia de estos simpáticos bichejos muy cerca de la presa, entre los cortados que la bordean. No llevaba el equipo adecuado en aquel momento y decidí volver días después, el 20 de diciembre, mejor preparado. La verdad es que esperaba encontrármelos más activos pero, no sé si por el frío de este último día de otoño, parecían más centrados en calentarse con el poco sol que había que en volar y salir a alimentarse. Pese a que no salieron grandes fotos por mi parte ese día, me pareció una buena ubicación para fotografiarlos (quizás si algún día mejoro mi equipo para este propósito).
 









 
El caso es que era difícil pillarles en vuelo, pero a cambio obtuve alguna imagen de cómo llevaban material para hacer sus nidos, lo cual también es curioso.
 
Espero mostraros más imágenes de estas magníficas aves pronto. 

lunes, 18 de agosto de 2025

De vuelta al Duratón

Efectivamente, parece que la cosa va de buitres leonados (Gyps fulvus). Si en la última entrada hablamos de los de Alocén (Guadalajara), hoy nos toca todo un clásico segoviano: los del Parque Natural de las Hoces del Río Duratón. Los que tengáis buena memoria quizás recordéis que ya estuvimos aquí en 2011. Catorce años después, he decidido volver con un ligero cambio de equipo: por entonces usé una Nikon D3000 (mi primera reflex), mientras que hoy he usado la D7000 (he reservado mi mejor cámara, la D810, para llevarla montada con el gran angular para paisaje). No quiero entrar mucho en las razones por las que he usado la D7000 ya que este no es un blog de fotografía (para esto está AsPhBlog), pero baste decir que está relacionado con el factor de aumento que consigo con esta cámara sin necesidad de recorte.
 
Pero vamos a ver, sin más dilación, a estos bellos animalillos.
 








 
He llegado allí sobre las nueve de la mañana, pero no ha sido hasta en torno a las once cuando han empezado a activarse, uniéndose en grupos numerosos que iban cogiendo altura oteando desde el cielo. Al principio ha sido un poco frustrante fotografiarlos porque, aunque se les veía bien, estaban muy lejos. Ya iba a irme decepcionado cuando he encontrado un risco en el que ha pasado algo mágico: los animales alternaban entre dos grandes grupos y, para pasar de uno al otro, cruzaban por el risco en el que yo estaba situado. Creo que nunca había visto pasar a un buitre en libertad tan cerca, hasta el punto que es la primera vez que recuerdo haber escuchado el sonido de sus alas cortando el viento, y no sólo una vez, sino que pasaban con cierta frecuencia, a veces en grupitos, a mi altura, por encima, por debajo... Entre las imponentes vistas del paisaje y la apreciada compañía aviar, ha sido una experiencia sobrecogedora de comunión con la naturaleza.
 
Dicho esto, no quiero fomentar en este blog el acceso a áreas prohibidas y/o peligrosas. Me consta que hay por la zona caminos cerrados en cierta época del año por motivos de preservación. Para acceder a mi risco no pasé por ningún sitio que pusiese que estaba prohibido hacerlo.
 
Sin lugar a duda, Las Hoces del Río Duratón, será un lugar al que volver si algún día renuevo mi equipo para fotografiar aves.

domingo, 27 de julio de 2025

Buitres de Alocén

Como estoy publicando por todas partes en mis redes, me he agenciado un pequeño cochecito que espero que haga redespegar mi afición por la fotografía, ampliando notablemente mis opciones, muy limitadas hasta ahora en localización y horario por el transporte público. En lo que aplica a esta entrada, este fin de semana he hecho un micro road trip muy liberador por la carrera de los pantanos de Guadalajara, visitando varios pueblos y puntos de interés fotográfico. Acudí al mirador de Alocén con la intención de hacer paisaje, pero la sorpresa del día fue ver cómo los buitres leonados (Gyps fulvus) dejaban su timidez a un lado para dejarse ver con claridad. Os dejo aquí unas pocas tomas que, si bien no son especialmente buenas, al menos son evidencia de la oportunidad que se presentó (son fotografías sin recorte, por lo que pasaron bien cerca).
 


 
Estos amiguitos de aspecto imponente aparecieron tal día como hoy, de finales de julio, alrededor de las 10:30 de la mañana, dando vueltas a cierta altitud para reconocer el terreno. Sin embargo, en un momento dado, no dudaron en bajar y pasar rozando el mirador. También pude ver otras especies que hasta ahora no había visto, como el águila calzada (Hieraaetus pennatus), aunque al ser esta más pequeña y estar más lejos, la foto (esta sí, con recorte) es aún peor.
 

Aunque mi viejo objetivo TAMRON 70-300mm ha sido un buen compañero durante tantos años (proporcionando bastante contenido al blog), cada vez soy más consciente de sus limitaciones (o quizás sea yo quien son sepa sacarle todo el partido), y resulta más frustrante utilizarlo. ¡A ver si me toca la lotería y puedo renovar equipo! Hasta entonces, os dejo estas fotillos.

domingo, 14 de agosto de 2011

Los buitres del Duratón

Los buitres leonados (Gyps fulvus) del Parque Natural de La Hoces del Río Duratón no son en absoluto unos desconocidos de esta página (ya los pudimos ver en este antiguo post). El parque es uno de mis enclaves favoritos para la fotografía de estas majestuosas aves y es por eso por lo que he decidido volver este fin de semana a ver si mejoraba las tomas de la última sesión.

ISO 400 - F/7.1 - 1/800s - 300mm

ISO 400 - F/7.1 - 1/800s - 300mm

ISO 400 - F/7.1 - 1/800s - 300mm

ISO 400 - F/7.1 - 1/800s - 300mm

ISO 400 - F/7.1 - 1/800s - 300mm

ISO 400 - F/7.1 - 1/800s - 300mm

ISO 400 - F/7.1 - 1/800s - 300mm

ISO 400 - F/7.1 - 1/800s - 300mm

ISO 400 - F/7.1 - 1/800s - 300mm

ISO 400 - F/7.1 - 1/640s - 300mm

ISO 400 - F/7.1 - 1/500s - 300mm

ISO 400 - F/7.1 - 1/500s - 300mm

ISO 400 - F/7.1 - 1/500s - 300mm

A la vista de los resultados, creo que lo he conseguido. Desde el punto de vista técnico, uno de los "trucos" que han llevado a los mejores resultados ha sido subir un poco el ISO, disparando la mayor parte del tiempo a ISO 400. La última vez me encasillé en ISO 100 para intentar evitar la aparición de ruido, sin embargo, para animales relativamente oscuros y rápidos como éstos se hace imprescindible tener cierta "claridad" a tiempos de exposición cortos.

También es posible que haya influido la época y la localización exacta desde donde tomamos las fotos. La primera vez que fotografié a los buitres del Duratón fue en abril, en plena época de cría, con parte del parque con acceso restringido. En esta ocasión ha sido en la segunda mitad del año (durante la cual el parque no tiene zonas de acceso restringido), después de la época de cría. Por otra parte, la mayoría de las fotos fueron tomadas desde el mirador desde el cual se ve la Ermita de San Frutos. En esta ocasión, este punto resultó ser clave para la fotografía de los buitres más curiosos que se acercaban como hasta entonces yo no había visto nunca.

Otro punto clave que intenté tener en cuenta ayer, quizá más propio de la sección "Didáctica", fue la posición de la luz. Últimamente me he fijado en que a veces es determinante la posición relativa entre el sol, los pájaros que fotografíes y tú, siendo muy aconsejable que el sol esté a tu espalda mientras fotografías sujetos que estén en frente tuya. Un contraluz en estos casos no sólo produce siluetas (que a veces también pueden ser interesantes), sino que además es muy difícil intentar resolver los detalles del ave y fomenta que "se queme" el cielo.

Por último, teniendo en cuenta que esta página no deja de ser un cuaderno de campo en el cual apuntar todas mis observaciones sobre la naturaleza, comentaré que los buitres parecen desaparecer a últimas horas de la tarde, sin aprovechar al máximo las horas de luz. De esta manera, fue imposible contar con fotos en las que la suave luz rojiza de las últimas horas de la tarde bañase a estos animales, como yo pretendía (una lástima).

lunes, 30 de mayo de 2011

Fotografiar pájaros en vuelo

Ayer cambié la estética del este blog (espero que os guste el nuevo look) e hice algunas modificaciones la sección El Catálogo. Hoy sigo rompiendo esquemas en La Ventana Salvaje publicando esta entrada, no sobre animales propiamente dichos, sino sobre "el método". Esta será la primera publicación (espero que no la última) de la categoría "Didáctica".

No me considero ningún experto en la materia, sino todo lo contrario: alguien que con mucha ilusión da sus primeros pasos en este campo, esperando aprender algo en cada salida y poderlo aplicar en la siguiente. Sin embargo, ya llevo unas cuantas fotos a mis espaldas y creo que es el momento de pararme a analizar mi trabajo y exponer algunas conclusiones que pueden ser útiles (para mi mismo el primero, pero quizá para alguien más) a la hora de volverse a poner a la labor de registrar el vuelo de las aves que surcan nuestros cielos.

Desde el punto de vista fotográfico, un pájaro volando es un blanco móvil, distante y rápido. Esto tiene una serie de implicaciones a la hora de tomar la fotografía. Al moverse rápidamente tenemos que tener en cuenta el hecho de que es fácil que las fotos salgan movidas, por lo que será primordial disparar a altas velocidades de obturación (1/400 segundos o mayores). Pese a que disparemos a altas velocidades, lo más probable es que el ave nos salga igualmente movida a no ser que hagamos un barrido (es decir, intentemos seguir el movimiento del ave con nuestra cámara). Ésto último causa un difuminado por movimiento del fondo que puede quedar bastante curioso.

Ejemplo de barrido con una garcilla bueyera (Bubulcus ibis) que ya vimos en esta entrada. La apertura del diafragma (no demasiado cerrado, f/8) y el barrido dotan al fondo de un difuminado muy conveniente para una fotografía como esta.
Datos de la fotografía: focal 300mm, ISO 100, apertura f/8.0 y exposición 1/320 segundos.

El siguiente punto a tratar es la lejanía. Al ser blancos lejanos hay que utilizar objetivos con focales largas (hay gente que acopla a las cámaras distintos dispositivos ópticos, como telescopios terrestres, para conseguir un resultado análogo). En la actualidad, yo uso un TAMRON AF 70-300mm F4-5.6 Di LD Macro 1:2, por lo que mi reflexión está basada en este objetivo y sólo será exportable a sistemas ópticos de características similares (recordaros que podéis ver mi equipo fotográfico en esta sección).

Para disparar a animales en libertad no suelo salir de los 300mm de focal, y es que es difícil verlos de cerca y, aunque en raras ocasiones lo estén como para utilizar focales menores, en este tipo de fotografía siempre me parece interesante verlos aún más de cerca. Las focales largas van asociadas generalmente con una menor luminosidad, lo cual nos va a dificultar el disparo.

Un par de gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus) que aparecieron en esta entrada. Pese a usar un objetivo de 300mm y haber recortado la foto para quedarme sólo con el detalle que me interesaba, las dos gaviotas se siguen viendo demasiado pequeñas, es decir, hay veces en las que una focal de 300mm se queda corta. Nótese que eso de "recortar la foto para quedarme sólo con un detalle" funciona mejor contra más megapíxeles tenga la cámara que utilices. Conclusión: para este tipo de fotografía es necesario invertir en equipo. En mi caso, un objetivo de 300mm y 10'2 Mpx es, en ocasiones, insuficiente.
Datos de la fotografía: focal 300mm, ISO 100, apertura f/9.0 y exposición 1/250 segundos.

Teniendo en cuenta que nos interesa hacer disparos rápidos, lo primero que podríamos pensar es en abrir al máximo el diafragma. En el caso de mi objetivo, para 300mm, este valor sería f/5.6. Sin embargo, las focales largas también se caracterizan por una disminución en la profundidad de campo ("Depth Of Field" en inglés, que es la diferencia entre la mínima y la máxima distancia desde nuestra cámara en la que podemos considerar que la foto sale "aceptablemente enfocada"). Para este tipo de fotografía no necesitamos profundidades de campo exageradamente grandes (sólo queremos enfocar al pájaro, con unos decímetros de profundidad de campo debería bastarnos), pero el problema es que, como he dicho antes, son objetos móviles lejanos y atinar con el enfoque no es trivial. Para podernos permitir cierto error en el enfoque (es decir, que aunque no disparemos con el enfoque exacto, la profundidad de campo sea lo suficientemente grande como para que las fotos no nos salgan desenfocadas), yo recomendaría disparar a f/7.1, aunque ello signifique que haya que ganar velocidad de disparo de alguna otra manera (por ejemplo, con el ISO, sacrificando la calidad de la imagen). Por supuesto, recomiendo usar el enfoque manual puesto que los pájaros son "pequeños" (al menos, con focales de 300mm para pájaros a la distancia habitual) y se mueven rápido, combinación de sucesos que no suele facilitar la labor del enfoque automático de las cámaras.

Gráfica realizada con un script en MATLAB diseñado por mi mismo. En ella se ve que para una focal de 300mm y una apertura del diafragma f/7.1 tenemos una profundidad de campo de algo menos de 3m al disparar a un ave situado a 30m. Es decir, que si nuestro blanco mide 1m de envergadura alar saldría completamente enfocado, y tendríamos cierto margen por si no enfocamos de manera totalmente precisa.

Como adelantaba en el párrafo anterior, si queremos cerrar un poco el diafragma (f/7.1) y disparar rápido (velocidades de obturación ~ 1/400 segundos) al mismo tiempo, es posible que tengamos que subir el ISO. Yo siempre soy muy reacio a disparar con ISO distinto de 100, el cual puede funcionar bien en días soleados con aves de colores claros. Sin embargo, para aves oscuras es imprescindible subir a ISOs más altas. Yo recomendaría ISO 100 para pájaros claros, como la cigüeña blanca (Ciconia ciconia) e ISO 200 - quizá incluso 400 - para aves oscuras, como el cuervo común (Corvus corax).

Un cuervo común (Corvus corax) que apareció en esta entrada. Las aves negras son bastante difíciles de fotografiar. Su plumaje a penas refleja la luz y hay que buscarse las mañanas si queremos resolver detalles del animal y no sólo quedarnos en su silueta. Nótese que a penas se distinguen sus patas y sus ojos y que, aún así, el movimiento de sus alas está difuminado, lo que indica que debemos combinar tiempos de exposición menores con, por ejemplo, ISOs más altas. Quizá una buena combinación hubiese sido ISO 400 y exposición 1/600 segundos.
Datos de la fotografía: focal 300mm, ISO 200, apertura f/7.1 y exposición 1/400 segundos.

Lo bueno de las aves en vuelo es que el cielo contrasta mucho con ellas, por lo que es  más fácil exponer correctamente la fotografía (es decir, determinar los valores de ISO, apertura de diafragma y velocidad de obturación que hacen que la imagen no quede ni demasiado clara ni oscura). Para animales sobre tierra la cosa cambia, puesto que ésta es más oscura que el cielo, y nos obliga a subir el ISO/abrir el diafragma/disminuir la velocidad de obturación con respecto al caso habitual para aves en vuelo.

Un buitre leonado (Gyps fulvus) en pleno vuelo, el cual pudimos ver aquí. En este caso no tiene por fondo el cielo, sino la piedra, lo que hace mucho más difícil el fotografiarlo puesto que ambos se confunden. Cometí el error de no subir el ISO (es un pájaro oscuro y encima sobre un fondo también oscuro) aumentando en su lugar el tiempo de exposición y pagando mi falta con un resultado poco nítido.
Datos de la fotografía: focal 300mm, ISO 100, apertura f/7.1 y exposición 1/200 segundos.

Por último, recomendar el disparo en ráfaga. Al disparar a algo en rápido movimiento es un tanto impredecible cómo va a quedar exactamente la foto y, por si no nos gusta después al ver los resultados, es conveniente tener los instantes anteriores y posteriores. El trípode, elemento clave para cualquier aficionado a la fotografía, en esta ocasión me parece innecesario (también debido a la velocidad de nuestros inquietos "modelos").

Una secuencia que pudimos ver aquí en la que aparece un milano negro (milvus migrans) llevándose algo al pico. Esta imagen sirve para mostrar que la fotografía que tomemos puede cambiar de un instante a otro, por lo que es interesante mantener toda la secuencia y luego elegir la imagen que más nos guste. Otras veces, como sucede en este caso, la secuencia refleja la ejecución de una acción a lo largo del tiempo, por lo que es un motivo más para disparar en ráfaga.
Datos sobre la fotografía: focal 300mm, ISO 200, apertura f/7.1 y exposición 1/400 segundos.

En resumen, los valores medios que creo que son idóneos para este tipo de fotografía son:
  • Velocidad del obturador: Debe ser alta (exposición corta, < 1/400 segundos).
  • Focal: Debe ser larga (> 300mm).
  • Apertura del diafragma: Puede ser grande como para difuminar el fondo, pero no mucho para asegurar el enfoque (~ f/7.1).
  • Enfoque: Debe ser rápido (manual).
  • Modo de disparo: Contínuo (ráfaga).
  • Trípode: No hace falta.

Sólo deciros que, para los aficionados que se estén iniciando en el apasionante mundo de la fotografía (no sólo en la fotografía de naturaleza salvaje), os recomiendo este tutorial sencillo de seguir (en mi opinión) para principiantes.