Agosto es sinónimo de vacaciones para muchos, entre los cuales me incluyo. Por fin tengo a mi disposición un poco de tiempo libre a la vista, y de esta manera puedo vaciar la cabeza de las cosas del día a día para llenarla de aquellas que, no sólo ocupan lugar, sino que "le llenan" a uno mismo.
En primer lugar, disculparme por la inactividad en general que está sufriendo el
universo astarothista últimamente. Podría echarle la culpa a las rebajas de
Steam, que tuvieron como efecto en mi que andase con la muñeca mal durante un buen tiempo, pero supongo que ha sido más bien pereza y falta de tiempo.
Este finde, con el verano entero por delante, me sentí con las pilas recargadas como para coger mi cámara y lanzarme, como tantas veces antes, al parque de
Los Cerros.
Son fotos muy similares a
las que tomáramos a finales de julio del año pasado, aunque, por aquel entonces, conseguimos acercarnos un poquito más a la criatura. Son fotos difíciles de hacer, porque cuando estos insectos están a una altura a la que son alcanzables, se sienten inseguros y salen volando. Sólo parecen quedarse quietos cuando están a una altura a la que no representes una amenaza para ellos, y con un equipo fotográfico como el mío, diseñado para sacar la foto muy muy cerca del bicho, supone un reto acercarse lo suficiente. Hay que hacer la foto con los brazos estirados y sin tener el ojo en el visor. Lo primero implica una mucho menor estabilidad. Lo segundo, el uso casi obligatorio del enfoque automático (lo cual suele gustarme más bien poco).
En cualquier caso, se trata de un animal muy bonito, con una estampa majestuosa cuando se encuentra posado sobre una rama vigilando el territorio.
Ya vimos hormigas león antes en este
blog, precisamente
a mediados del julio pasado. En este caso, la imagen más simbólica, muestra sólo enfocados los ojos del insecto.
Dejando a los leones en la sabana, nos quedamos con la
hormiga (Formicidae) a secas, como este ejemplar cabezón que podemos encontrar cerca de los numerosos hormigueros del parque.
Continuamos con los dípteros, como la siguiente mosca.
Más colorido y vistoso que la anterior era el siguiente
sírfido, probablemente un
caeva pyrastri.

Podría haber obtenido una foto bastante mejor (más de cerca) que la de arriba, si no fuera por unos problemillas con el flash a la hora de disparar.
También tuvimos la oportunidad de ver a varios
asílidos (asilidae). Junto a un árbol caído que, por cierto, aplastó el matorral donde estaban las libélulas del principio, había algunos de un tamaño realmente sorprendente. Sin embargo, huyeron al verme. Mucho menos impresionante es la foto que os traigo en su lugar.
En ella se ve a un asílido bastante menor y sacado a media distancia.
Los
saltamontes (Caelifera) también están bastante activos en esta época del año. Aquí tenemos a un par.
Vamos a ir cerrando la entrada con una especie de escarabajo feo con patas rojas y algo parecido a una probóscide doblada hacia abajo, aunque por esta descripción no he conseguido encontrar nada en
Internet que me ayude a identificarlo.
Y por último, una pequeña sorpresa. La que podría ser catalogada como
"la peor foto de La Ventana Salvaje".
Evidentemente, no está colgada aquí por su calidad técnica. De hecho, es una foto hecha con el móvil y recortada, pero se ve a un animal al que me gustaría tener la ocasión de fotografiar debidamente: un
autillo europeo (Otus scops).
No es la primera vez que veo a este ave en la zona. Espero poder fotografiarlo un día debidamente.